El Nuevo Testamento continúa el desarrollo del programa de Dios, desde el nacimiento de Jesús, hasta el fin del
primer siglo después de Cristo. El registro de las incomparables palabras y obras de Jesús ha sido preservado en
los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan).
Después de la ascensión de Jesús, sus seguidores propagaron las Buenas Nuevas de su mensaje (Hechos). Uno de sus
seguidores, Pablo de Tarso, escribió por lo menos trece cartas a iglesias e individuos, proveyendo mucho ánimo e
instrucción. Los nueve libros finales, contienen ayuda práctica para los seguidores de Jesucristo.
División del Nuevo Testamento |